Cuando se cuenta algo, se ha de contar desde el principio.
Mi camino como diseñadora nunca estuvo muy marcado. Realmente, nunca me lo planteé. Al igual que el resto de mi familia, quería ser arquitecta . Pero ya veis, quizás por destino o quizás por coincidencia, en el último momento un amigo me dijo de la existencia de esta carrera y en el último segundo hice un cambio brusco y me vine a Valencia, a estudiar esa carrera que a todo el mundo le cuesta tanto recordar, "grado en ingeniería en diseño industrial y desarrollo de productos".
Para convencer a mis padres de que no era una locura mi cambio repentino de opinión, yo les decía "diseño es una carrera donde podré ser más creativa y aprovechar mi imaginación", y así es, no me equivocaba.
Supongo que no hay una razón de cómo he llegado a querer ser diseñadora, simplemente fue una decisión rápida que no me arrepiento de haber tomado.
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